El aliento arenoso de la muerte,
besó la sequedad de mi piel,
y al instante del cielo cayeron,
filosos dardos de acero.
Rasgaron la única rosa viviente,
olvidada en un viejo jardín,
y sus colores heridos quedaron,
junto al las blancas banderas,
que ahora descansan en paz.
Se escuchan apretados lamentos,
de niños soldados hambrientos,
todos atados de pies,
rumbo a solitario destierro.
Campanas doblegan mi espalda,
y rapiñas oradan mi vientre,
sé que no soy inocente,
por eso he caido en una trampa.
Clavos de cristo bendito,
atraviezan todos mis huesos,
lágrimas lavan un beso,
el último que me dió una infiel.
................Juan Montalvo
A las 2:54am del junio 11, 2009, MARIA ROSA dijo...
ME ENCANTÓ VER TU APORTE AL CUENTO INVENTADO COLECTIVAMENTE. ME GUSTARÍA SABER COMO CONTINUARÍAS LA HISTORIA.
BESITOS.
Hola Mabel, compatriota rionegrina, como estas??Como viviste la Fiesta de la Manzana?? Mi deseo que Marzo llegue con toda la fuerza y nos inspire a compatir nuestras poesías, agradecidos y felices por los pequeños detalles que se nos ofrecen cada día en el camino de la vida.
Hasta cada momento.
Karmel
A las 7:51pm del diciembre 7, 2008, samuel akinin dijo...
Mabel gracias por llegar a mi rinconcito de poemas, espero no defraudar tus gustos y que mis poemas los puedas compartir con tus amistades, recibe un fuerte abrazo de tu amigo, samuel akinin
Comentario (5 comentarios)
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El aliento arenoso de la muerte,
besó la sequedad de mi piel,
y al instante del cielo cayeron,
filosos dardos de acero.
Rasgaron la única rosa viviente,
olvidada en un viejo jardín,
y sus colores heridos quedaron,
junto al las blancas banderas,
que ahora descansan en paz.
Se escuchan apretados lamentos,
de niños soldados hambrientos,
todos atados de pies,
rumbo a solitario destierro.
Campanas doblegan mi espalda,
y rapiñas oradan mi vientre,
sé que no soy inocente,
por eso he caido en una trampa.
Clavos de cristo bendito,
atraviezan todos mis huesos,
lágrimas lavan un beso,
el último que me dió una infiel.
................Juan Montalvo
BESITOS.
Hasta cada momento.
Karmel