
Vivir la soledad,
arrastrarla por tus calles
mientras la luna descalza
nos invade la piel.
Caminar con pasos ajenos
llegando a puertas clausuradas
que nos regalan sombras.
La claridad es una quimera
para quienes merodeamos la noche
masticando la orfandad
del nuevo amor.
Aquí están mis huesos, tus ojos,
esta carne delirante
en el cuerpo esquivo,
aquí están la cenizas, el fuego,
la imagen de un tiempo plural fluyendo,
negando el hechizo de la vida.
Aquí están las palabras,
los silencios pronunciados
entre herrumbres y vértices
acercándose a mi lecho.
Aquí están...
Maria del Carmen Ruiz R
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